• Jueves, 14 de septiembre de 2017
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Topolansky, de guerrillera a vicepresidenta de Uruguay

La esposa del ex presidente Mujica, de 72 años, conducirá el país cuando Tabaré Vázquez viaje pronto a EEUU. En su juventud fue tupamara y estuvo presa 13 años durante la dictadura.

Agencias

La ex primera dama y ex guerrillera Lucía Topolansky, de 72 años, esposa del ex presidente José Mujica, asumió ayer el cargo de vicepresidenta en Uruguay, tras la renuncia de Raúl Sendic el sábado pasado.

Luego de una votación en el Parlamento que aceptó la renuncia de Sendic, Topolansky pasará a presidir la Asamblea General (diputados y senadores) y el Senado, responsabilidades que, por ley,  conlleva el ejercicio de la vicepresidencia.

La escueta declaración de renuncia de Sendic, que dejó su puesto en medio de un escándalo por el uso de tarjetas corporativas oficiales cuando presidía la petrolera estatal Ancap y por presentarse con un título académico que no posee, fue aprobada por los 123 legisladores presentes en el recinto del Palacio Legislativo.

Luego de la votación a mano alzada, “pasará a ocupar la presidencia de la Asamblea General y de la Cámara de Senadores Lucía Topolansky”, leyó la senadora Mónica Xavier, del gobernante Frente Amplio, quien presidió la sesión que duró unos cinco minutos.

La lectura supone la asunción automática de Topolansky como vicepresidenta al quedar en sus manos el nexo entre Poder Ejecutivo y Poder Legislativo.

Topolansky, esposa del ex presidente José Mujica (2010-2015), integra la agrupación más votada del partido más votado en las últimas elecciones dentro de la coalición de izquierda Frente Amplio, y eso la puso ahora como primera en la línea de sucesión presidencial. 

Mujica, titular de ese grupo, no puede ejercer la vicepresidencia porque la Constitución de Uruguay impide que un ex mandatario vuelva a ocupar la primera magistratura antes de pasados cinco años de abandonar el cargo.

La ex guerrillera que integró en su juventud el Movimiento de Liberación Nacional MLN-Tupamaros, estuvo presa durante 13 años desde poco antes del golpe de Estado de 1973.

Es la primera mujer en ocupar la vicepresidencia en Uruguay.

El primer acto de Topolansky en su nuevo cargo será presidir una sesión del Senado que autorizará un viaje del presidente Tabaré Vázquez a la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.

Precisamente, durante la ausencia del mandatario, lo reemplazará al frente de la Presidencia de la República, un lugar que ocupó brevemente durante la gestión de su esposo por viajes de presidente y vicepresidente al mismo tiempo.

En declaraciones al diario El Observador, señaló que su primer objetivo será “apretar un poco el acelerador” en el Parlamento “y sacar un montón de leyes” adelante.

 


Reemplaza a su ahijado

Topolansky, que el 25 de setiembre cumplirá 73 años, no oculta su tristeza por la situación de Sendic, hijo de uno de los fundadores y referente principal de la guerrilla Movimiento de Liberación Nacional MLN Tupamaros, que integró en su juventud.

Sendic era un ahijado político para el matrimonio Mujica-Topolansky y dejó su cargo señalado por su partido de haber tenido “un modo de proceder inaceptable en la utilización de dineros públicos”.

En declaraciones a Radio El Espectador, la ex primera dama mostró su consternación por el episodio de Sendic, que deberá enfrentar ahora varias causas judiciales.

“Es difícil la situación para mí. Ingresar a una responsabilidad porque el compañero tuvo que renunciar en esta circunstancia no es nada lindo”, dijo, visiblemente afectada.

Topolansky llegó a declarar que vio el diploma de Sendic, lo cual le ha valido múltiples críticas, en especial en las últimas horas.

El presidente Vázquez, quien llegó al poder por segunda vez en una fórmula junto a Sendic en las elecciones de 2014 y asumió en marzo de 2015 por cinco años, elogió a Topolansky -mucho más a la izquierda que él en la coalición de gobierno- y señaló que es una “profunda conocedora del sistema político y profunda conocedora de la realidad del país”. 

 

La tupamara que se escapó de la cárcel por las cloacas

Nacida el 25 de setiembre de 1944 en Montevideo, en el seno de una familia acomodada, su conciencia social y política floreció a la par de la Revolución Cubana. Para 1967, ya se había vinculado al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. 

Lucía Topolansky, junto a su hermana melliza María Elia, fueron las 4a. y 5a. de los 6 hijos del matrimonio compuesto por María Elia Saavedra y Luis, quien ya tenía una hija de un matrimonio anterior y que había heredado la profesión de ingeniero de su padre, primer Topolansky que se instaló por estas tierras (llegó a vivir también varios años en Argentina, en Lomas de Zamora), a fines del siglo XIX.

En 1967 se sumó al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T) y al poco tiempo pasaría, junto con su hermana melliza, a la clandestinidad. Fue una enorme sorpresa para la familia, que poco sabía por entonces de sus andanzas.

Esta es la etapa de “La Tronca” -como la llaman en su entorno- de la que más se ha hablado. El período en el que, con poco más de 20 años, participa en acciones armadas, alerta sobre algunos “chanchullos” de la Financiera Monty, luego asaltada por los Tupamaros, en la que cae presa. 

En la interna, ya había adquirido gran prestigio por ser, a pesar de su corta edad, una de las mujeres más combativas del movimiento. Esa primera vez en prisión estuvo poco tiempo ya que, junto a otras reclusas, logró fugarse por las cloacas. Pero en 1972, año mortal para la organización guerrillera, la volvieron a detener y pasó 13 años tras las rejas. 

“Lucía siempre hablaba de la dignidad. Un día le habían mandado a limpiar los piso del penal, y una guardiacárcel, tras patearle el balde, le ordenó que volviera a hacer el trabajo. Ella se quedó de brazos cruzados y nunca acató la orden. Se quedó por un par de meses sin visitas”, recuerda su hermano Enrique.

Al salir en libertad, en 1985, en los albores de la democracia, participó activamente en la fundación del Movimiento de Participación Popular (MPP), sector con en el que varios ex tupamaros, en un hecho histórico, ingresaron de manera formal al Frente Amplio (FA), para sumarse a la causa de llegar en algún momento, a través de las urnas, a comandar los destinos del país.

En 2000 accedió a la Cámara de Diputados y en 2005, cuando el FA, a casi 35 años de ser fundado, llegó al poder, asumió como senadora.