• Jueves, 4 de diciembre de 2014
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La aventura de Moisés

Llega hoy la nueva y ambiciosa superproducción de Ridley Scott que protagoniza Christian Bale en el papel de Moisés, una aventura épica con gran despliegue de efectos visuales y mucho 3D.

Daniel Santos - LVI

El levantamiento del líder rebelde Moisés, al frente de 400 mil esclavos, contra el faraón egipcio Ramsés, es el tema elegido por Ridley Scott para su nueva película, “Exodo: dioses y reyes”, que se estrena hoy aquí y en todo el país. Los grandes éxitos del director transcurren entre viajes al pasado y al espacio exterior, con títulos tan exitosos como “Alien” o “Gladiador”, hoy devenidos clásicos.

En esta aventura épica, con efectos visuales y mucho 3D, Scott le da nueva vida al escape de Egipto y las aterradoras plagas mortales que deben superar, en medio de intrigas y situaciones personales. "La vida de Moisés (Christian Bale) es una de las aventuras y viajes espirituales más grandes de todos los tiempos", asegura el director, que desde la batalla inicial de 15.000 soldados egipcios atacando un campamento hitita, tendrá momentos intensos como la clásica separación de las aguas en el Mar Rojo.

La película fue rodada en el sur de España, las Islas Canarias y en los Estudios Pinewood de Londres, con un reparto integrado por numerosos actores y técnicos premiados en otros films. El número uno, sin dudas, es Christian Bale, que interpreta a Moisés, elegido por su "presencia física muy poderosa en pantalla".

Scott describe la actuación de Bale como una "cuestión interna. Se mete de lleno al personaje y no puedes más que ver a un líder apasionado. Nunca dejó de sorprenderme. Esperaba mucho de él, pero me llevé mucho más".

Bale, el último gran Batman de la trilogía de Christopher Nolan, aceptó interpretar a Moisés por diversas razones. "Siento que la historia del éxodo no sólo es una de las piedras angulares de muchos de los textos sagrados, sino además una de las narrativas más profundas en la historia de la humanidad. Descubrí que era un héroe complejo y reacio. A través de su fe se transformó en un revolucionario que no se detenía ante nada para hacer valedera la voluntad de Dios. Dicho esto, también fue un hombre de contradicciones: fue fiel, pero también discutidor; vacilante, pero también asertivo; un guerrero pero también un liberador; y fue tempestuoso, pero estoico".

Al actor le parece uno de los personajes más fascinantes que jamás haya estudiado y su preparación incluyó leer los textos sagrados, incluyendo la Torá y partes del Corán. También vio dos películas cuya manera de abordar la historia y la religión es muy diferente: "Para obtener una perspectiva humorística antes de emprender este film épico, vi las comedias ‘La loca historia del mundo’ (de Mel Brooks) y ‘La vida de Brian’, de los Monty Python".

El villano de la historia

La relación principal de la película se da entre Moisés y Ramsés, quienes crecieron como hermanos. Ramsés se convirtió en faraón y Moisés en su más leal consejero y segundo. Pero cuando Ramsés se entera de que Moisés es, de hecho, hebreo, expulsa a su "hermano" al desierto, a una muerte casi segura. "Ramsés personifica cómo el poder absoluto te corrompe absolutamente", comenta Joel Edgerton, quien interpreta el papel. "Ramsés, de hecho, comienza a creer que es un dios, lo que genera una dinámica maravillosa entre Moisés y él".

"Ramsés tiene una relación intensa y fraternal con Moisés, así que entra en conflicto cuando se da a conocer que Moisés es hebreo.

ambién ama a su esposa Nefertari, y a su hijo, lo que le da unos matices emocionales importantes", comenta el director sobre Edgerton, a quien viene siguiendo hace años pero lo definió el drama “Animal Kingdom”. "Tiene clase y también es atlético, solemne, sabio y muy cálido. Adoptó de manera elegante la conducta de un egipcio antiguo, reconociendo la época y asumiéndola de una manera natural y auténtica. Ramsés es un tipo malo, con rasgos emocionales buenos en su personaje, de tal forma que nunca sabes si odiarlo o no".

Bale también elogió a su compañero, destacando que el actor capturó "toda la arrogancia de alguien con un poder ilimitado, y todas las inseguridades de alguien que intenta de manera desesperada conservar su posición".

Edgerton dijo que "el villano más fascinante es aquel que, en su propia película, sería el héroe. Siempre me ha parecido que si puedes entender al tipo malo, tu apoyo hacia el héroe se incrementaría. Así que quería encontrar un balance entre hacer mi trabajo como el villano de la obra, pero darle humanismo. En medio de todas las escenas épicas de batalla, el gran conflicto aquí es la lucha de voluntades entre Ramsés y Moisés”.

Ramsés comenzó a construir su propia ciudad, Pi Ramsés, y la adorna a semejanza suya, como también se acostumbraba en la época. Una gran estatua de la cabeza de Ramsés -construida por la producción basada en el mismo Edgerton- se erige sobre los campos donde los esclavos trabajan. De 15 metros de altura, la estatua se convirtió en una especie de atracción local durante la duración del rodaje.

Dos viejos conocidos

Otra vieja conocida de Scott es la actriz que interpreta a Tuya, la madre de Ramsés y primera esposa del faraón Seti. Ella es nada menos que Sigourney Weaver, la gran protagonista de “Alien”, el más popular de los títulos de Ridley Scott. Weaver trabajó en este film y volvió a compartir set con el director en “1492: la conquista del Paraíso”. "Siento como si no hubiera pasado nada de tiempo. Todavía sigo viendo a este hombre brillante, en control de cómo hacer llegar su visión a la pantalla", dijo ella.

Ben Kingsley es Nun, un hebreo erudito y líder espiritual de los esclavos, que le revela a Moisés la verdad y desata una serie de eventos que lo llevan a su exilio. Scott se dice afortunado en haberle dado el papel al mismo actor que hace unos años interpretó a Moisés en una miniserie de televisión. "Ben es un camaleón, inteligente y versado. Su esencia, tan sólida como la del hierro fundido, le venía perfecta al papel".